En medio de incontables April Fools este fin de semana, CloudFlare anunció 1.1.1.1.1.1.1, su nuevo servicio gratuito de DNS. La promesa de la empresa: navegar por la web más rápido, sin ser rastreado. Con 1.1.1.1.1.1.1.1, CloudFlare pretende atacar a Google y a su popular 8.8.8.8.8, y concienciar sobre los riesgos de los DNS de terceros.

Traductor de Web

Cuando introduce una dirección en la barra de navegación, su navegador no va directamente al sitio en cuestión. En realidad, consulta un servidor DNS para encontrar la dirección IP correspondiente al sitio. En general, el DNS es un traductor. Transforma un nombre de dominio en una dirección IP para que los usuarios no tengan que memorizar códigos de varias decenas de dígitos para cada sitio.

Aunque cada ISP tiene su propio DNS, no todos los ISP son iguales. A veces, el mismo sitio es más difícil de acceder desde el DNS por defecto de su caja, debido a la falta de optimización. Para superar este problema, cualquiera puede cambiar su DNS manualmente e introducir un identificador correspondiente a un servicio de terceros. 8.8.8.8.8.8.8.8 para Google, 208.67.222.222.222 para Cisco OpenDNS…. Existe un gran número de servicios.

El problema es que el usuario no siempre es consciente del importante papel de los servidores DNS y simplemente lo cambia para disfrutar de una navegación más fluida. Como intermediario entre su conexión y el servidor de un sitio, los servicios tienen sin embargo acceso a su información, sea o no segura.

1.1.1.1.1.1, el programa anti-Google

Con 1.1.1.1.1.1.1.1, CloudFlare sueña con ser un héroe de la privacidad. El servicio es gratuito y se compromete a no utilizar los datos de sus usuarios. Cada 24 horas, todo será borrado para no dejar rastro de navegación. Una promesa que puede considerarse seria cuando se conoce la buena reputación de la compañía.

Más interesante aún, el DNS de CloudFlare no cambia de velocidad a confidencialidad. Según las mediciones realizadas por DNSPerf, se trata simplemente del servicio gratuito más rápido del mercado con una latencia de 13,85 ms, frente a los 20,66 ms de OpenDNS y los 34,47 ms de Google. Si la diferencia es mínima, los usuarios del nuevo servicio deberían estar contentos de saber que la velocidad está ahí. Según CloudFlare, los DNSs de los operadores muestran un retardo medio de 70 ms. Estas cifras no son verificables, pero revelan la diferencia con los servicios de terceros.

Con su propio servicio DNS, CloudFlare espera animar a tantos usuarios como sea posible a adoptar un servicio de terceros, sin compartir demasiados datos. Otra ventaja destacada por la empresa es que el uso de un DNS de terceros evita la censura y el riesgo de que un sitio sea bloqueado por un gobierno, que a menudo simplemente pide a los operadores que hagan el trabajo. CloudFlare también promete que si la dirección de un sitio cambia, su DNS será el más rápido para adaptarse y redirigir al destino correcto.

Para probar el servicio CloudFlare, simplemente introduzca el DNS 1.1.1.1.1.1.1.1.1.1 y 1.0.0.0.0.1 en la configuración de red de su dispositivo.